sábado, julio 01, 2006

Shakespeare nos sonríe con su Sueño de una Noche de Verano.


Aquí todo es cultura, aún cuando se trate de jovencitas enamorando burros en las verdes praderas, de novios que se escapan de casa, o de amigas que se bajan el novio; pero que no digan que La Reprobadora promueve las calenturas de sus pupilos, no, no, no, la culpa es de William Shakespeare que nos inspiró con su Sueño de una Noche de Verano. Vean ustedes las locuras y enredos que puede causar un buen drama, por cierto ¿Eso fue comedia, tragedia, farsa? Yo diría que todo. La tragedia estuvo en los ensayos pues los enamorados no se aprendían sus diálogos, la comedia la aportó Jorge en el papel de Fondón y todos los cómicos excelentes, la magia la trajo Puck en un bote de talco para bebés, todo era una horrible farsa hasta el día de la presentación que salió estupenda.

Si les queda alguna duda recuerden las carcajadas del público que los estuvo esperando desde que vieron movimiento en los pasillos, o tal vez como dijo Daniel-Teseo “De seguro llegaron temprano para gorriar mejor”.

Espero que tengan un buen recuerdo de por vida y cuando les de mucho calor y no puedan dormir en las noches de verano, recuerden que aprendieron algo: se llama William Shakespeare.

1 comentario:

Pirer dijo...

Juar, juar, la Lázaro cada vez está peor, ¿todavía hacen sus malísimos concursos de poesía? Lástima que en los tiempos en los que yo estudiaba ahí no existían los blogs, cómo me hubiera reído..